SENDEROS DE TRAICION (La frustración)
JUECES 14:18-20
Al séptimo día, antes que el sol se pusiese, los de la ciudad le dijeron:
¿Qué cosa más dulce que la miel? ¿Y qué cosa más fuerte que el león?
Y él les respondió: Si no araseis con mi novilla, Nunca hubierais descubierto mi enigma. Y el Espíritu de Jehová vino sobre él, y descendió a Ascalón y mató a treinta hombres de ellos; y tomando sus despojos, dio las mudas de vestidos a los que habían explicado el enigma; y encendido en enojo se volvió a la casa de su padre. Y la mujer de Sansón fue dada a su compañero, al cual él había tratado como su amigo.
Al final de toda mala actuación, viene la frustración, ese sentimiento de dolor y malestar a nuestro espíritu que nos envuelve en pensamientos de violencia, venganza, odio y rencor, como dice un buen dicho “Buscando quien nos las pague y no quien nos la debe”.
Cuando nos damos cuenta de lo necios y soberbios que hemos actuado, quizás viene a nosotros el remordimiento, que algunas veces llamado arrepentimiento, que no es lo mismo, pero que ese remordimiento nos hace actuar impulsivamente de manera descabellada y sin ninguna lógica, actuamos sin preveer cuales pueden ser las consecuencias de nuestra equivocada actitud o en ocasiones buscamos culpables de nuestra desgracias cuando en realidad nosotros hemos sido los autores de nuestra maldad.
Cuando nos enojamos con Dios, pretendiendo echarle la culpa de nuestra miseria y mala fortuna, no reparamos en ver lo mal que hemos llevado nuestra vida y al sufrir las consecuencias, lo mas sencillo que se nos ocurre es echarle la culpa al Señor, nos alejamos de la iglesia, abandonamos la lectura y estudio de la Biblia, damos mal testimonio dejando de lado todo aquello que aprendimos de Cristo.
No permitamos que nuestros errores nos frustren, como un buen hijo de Dios mantente siempre firme, seguros en Cristo; si te has caído o equivocado, levántate y vuelve a caminar, pero nunca te sueltes de la mano del Señor ni dejes de mirarlo con tu corazón humilde, pues el Señor siempre estará esperando por ti. Dios te bendiga