TODO TIENE SU TIEMPO,
NO TE AFANES
ECLESIASTES 3:1-9
Todo tiene su tiempo, y todo lo que se quiere debajo del cielo tiene su hora.
Tiempo de nacer, y tiempo de morir; tiempo de plantar, y tiempo de arrancar lo plantado;
tiempo de matar, y tiempo de curar; tiempo de destruir, y tiempo de edificar;
tiempo de llorar, y tiempo de reir; tiempo de endechar, y tiempo de bailar;
tiempo de esparcir piedras, y tiempo de juntar piedras; tiempo de abrazar, y tiempo de abstenerse de abrazar;
tiempo de buscar, y tiempo de perder; tiempo de guardar, y tiempo de desechar;
tiempo de romper, y tiempo de coser; tiempo de callar, y tiempo de hablar;
tiempo de amar, y tiempo de aborrecer; tiempo de guerra, y tiempo de paz.
¿Qué provecho tiene el que trabaja, de aquello en que se afana?
El nuevo pastor comenzó su sermón. La iglesia estaba llena, y el calor de verano casi no se aguantaba. A la media hora el pastor decía, “Por eso nosotros DEBEMOS bla, bla, bla.” A la hora: “Y NO PODEMOS bla, bla.” A la hora y media los hermanos estaban super cansados. Cuando iban a ser ya dos horas que duraba el mensaje, entró una rana por la puerta, que estaba abierta por el calor. La rana saltó por el pasillo y se paró frente al púlpito. El pastor exclamó, “¿Qué significa esta rana?” De la última banca se escuchó un grito, “¡¡Que deeejes ir a tu pueeblooo!!”
Que los afanes de la vida no te quiten el gozo ni la paz, ni el amor que Cristo puso en ti. DIOS TE BENDIGA.