NO PODEMOS VIVIR SIN ELLAS
Aun recuerdo los cuidos y atención de mi madre cuando era niño; recuerdo que en la época de invierno cuando llegaba de la escuela, me gustaba caminar bajo la lluvia y llegar empapado a casa, rápidamente mi madre corría a secarme con una toalla y me daba una mudada de ropa, luego me preparaba chocolate caliente o una sopita de pollo para calentarme. Los años han pasado, pero todavía cuando tiene la oportunidad me sigue atendiendo de la misma manera, con el mismo amor y la calidez que solo una mujer sabe dar; que bendición mas grande me ha dado Dios con una madre tan hermosa, amorosa, integra y trabajadora; me toco la mejor madre del mundo, una mujer muy sencilla pero muy virtuosa, pero sobre todo temerosa de Dios.
PROVERBIOS 31:10-31
Mujer virtuosa, ¿quién la hallará? Porque su estima sobrepasa largamente a la de las piedras preciosas. El corazón de su marido está en ella confiado, Y no carecerá de ganancias.
Le da ella bien y no mal todos los días de su vida. Busca lana y lino, y con voluntad trabaja con sus manos. Es como nave de mercader; trae su pan de lejos Se levanta aun de noche y da comida a su familia y ración a sus criadas. Considera la heredad, y la compra, y planta viña del fruto de sus manos. Ciñe de fuerza sus lomos, y esfuerza sus brazos. Ve que van bien sus negocios; su lámpara no se apaga de noche. Aplica su mano al huso, y sus manos a la rueca.
Alarga su mano al pobre, y extiende sus manos al menesteroso. No tiene temor de la nieve por su familia, porque toda su familia está vestida de ropas dobles. Ella se hace tapices; de lino fino y púrpura es su vestido. Su marido es conocido en las puertas, cuando se sienta con los ancianos de la tierra. Hace telas, y vende, y da cintas al mercader. Fuerza y honor son su vestidura; y se ríe de lo por venir. Abre su boca con sabiduría, y la ley de clemencia está en su lengua. Considera los caminos de su casa, Y no come el pan de balde. Se levantan sus hijos y la llaman bienaventurada; y su marido también la alaba: Muchas mujeres hicieron el bien; mas tú sobrepasas a todas. Engañosa es la gracia, y vana la hermosura; la mujer que teme a Jehová, ésa será alabada. Dadle del fruto de sus manos, Y alábenla en las puertas sus hechos.
Las mujeres son lo más hermoso que el Señor ha creado, sin ellas no podríamos vivir; mujeres, sean temerosas de Dios, no se distraigan por las vanidades o fantasías de la vida, hay cosas mas importantes que el dinero, maquillaje facial o los adornos en el cuerpo; una mujer trabajadora, integra, bondadosa, honesta, sincera y entregada a las cosas de Dios habla mucho mas que las palabras.
Dios le bendiga.