EN BUSCA DE LA PERFECCION
Por naturaleza, las personas somos imperfectos, el único Perfecto ha sido Jesucristo. Sin embargo El nos dejo en su evangelio la forma de cómo comportarnos, la manera de cómo estar en comunión con nuestros semejantes y como debemos mostrarnos ante Dios, por medio de su Hijo, a través del Espíritu Santo.
2 PEDRO 1:5-7
Y por esto mismo, poniendo todo empeño, añadid a vuestra fe, virtud; a la virtud, conocimiento; al conocimiento, dominio propio; al dominio propio, perseverancia; a la perseverancia, devoción; a la devoción, afecto fraternal; y al afecto fraternal, amor.
Observamos que todo comienza por fe, para concluir en amor, aunque en medio hay un proceso y ciertas condiciones para lograr conocer y encontrar ese amor, el amor de Jesús, observa a tu alrededor la perfección de Dios en toda su creación, desde la hoja de un árbol hasta los maravillosos paisajes que pinta en el cielo.
- Fe: pon toda tu confianza en Nuestro Señor Jesús.
- La virtud de ser nosotros mismo, sencillos y humildes, rendidos ante Dios.
- Conocimiento: que sin Dios no somos nada.
- Dominio propio: para combatir los ataques del diablo, las tentaciones.
- Perseverancia: mantenernos firmes en nuestros principios.
- Devoción: entrega total de nuestro corazón, cuerpo y mente a Dios.
- Afecto fraternal: tener la capacidad de servir y de compartir con los demás.
- Amor: ese amor que Jesús puso en nuestros corazones, transmitirlo y disfrutarlo.
Busca esta perfección todos los días, no te rindas, pues la corona que nos espera es muy hermosa, la sola presencia ante el Padre es algo que no tiene precio y que si vale la pena buscar constantemente, poniendo en práctica todas estas características.
Dios te bendiga, que este sea un día perfecto, como todos, al lado de Jesucristo.