LA FE NO SE MIDE
La confianza en las personas se va ganando poco a poco, a tal grado que decimos que confiamos o tenemos fe en que esa persona no nos falla, que metemos las manos al fuego por esa persona. Es muy importante que en una relación de amistad o de trabajo exista una confianza sólida, obviamente solidificada através del tiempo de las pruebas que esta haya superado. En ocasiones esta confianza es rota por alguna de las partes involucradas y empezamos a decir que va disminuyendo la confianza y la seguridad en la relación, al punto de romperse por completo y hacerse daño mutuo.
Después que la fe de los discípulos de Jesús fue probada en la barca, estos confirmaron que Jesús era el Hijo de Dios y la voz se corrió por los pueblos cercanos.
MATEO 14:34-36
Y terminada la travesía, vinieron a tierra de Genesaret.
Cuando le conocieron los hombres de aquel lugar, enviaron noticia por toda aquella tierra alrededor, y trajeron a él todos los enfermos; y le rogaban que les dejase tocar solamente el borde de su manto; y todos los que lo tocaron, quedaron sanos.

La fe mostrada por estas personas era tal que no había cabida para la duda, simplemente se tiene fe y punto, ellos no habían presenciado ningún milagro aun sino simplemente tuvieron fe, pero tal era la confianza y la seguridad en el Hijo de Dios que la relación con El Señor fue perfecta.
En varias ocasiones hemos utilizado algunas frases parecidas a estas: “Mi fe ha crecido”, “estoy creciendo en la fe”, “ya no tengo tanta fe como antes”.
Cuando creemos en Cristo no se trata de calificar el nivel de fe que pueda tener en El, aquí no hay donde perderse: hay fe o no hay, es blanco o negro, pero no existen puntos intermedios, no podemos decir que confiamos en Dios en términos parciales, es imposible, no existe una relación de este tipo con el Señor.
Cristo se entrego a la cruz por completo, Dios nos dio a Su Hijo, se entrego El mismo convirtiéndose en hombre para salvarnos, no hubieron términos medios para esta salvación, lo mismo debemos ser nosotros, si bien hay un proceso para conocer de Dios, la confianza y la fe no tiene niveles, esta debe ser completa, total, firme y constante. Debes evaluar si tienes o no fe en Cristo, eso no me lo contestes a mí, contéstale a Dios con tu corazón, El podrá escucharte y sabe perfectamente lo que hay dentro de ti. Dios te bendiga.