No podemos ser insensibles
El hermano de Nehemías, Hanani y otras personas venían de Judá, y este al preguntarles sobre los judíos que habían escapado, los cautivos y sobre Jerusalén, recibió malas noticias lo que entristeció a Nehemías pues le informaron que todos estaban muy mal y que los muros de Jerusalén habían sido derribados y las puertas de la ciudad quemadas.
Realmente Nehemías tiene una posición ventajosa ya que era el copero del rey, además era una persona muy activa y dedicada, sin embargo la noticia le había causado una gran impresión pues se trataba de su pueblo y la tristeza se reflejaba en su rostro y trabajo.
NEHEMIAS 2:1-6
Sucedió en el mes de Nisán, en el año veinte del rey Artajerjes, que estando ya el vino delante de él, tomé el vino y lo serví al rey. Y como yo no había estado antes triste en su presencia, me dijo el rey: ¿Por qué está triste tu rostro? Pues no estás enfermo. No es esto sino quebranto de corazón. Entonces temí en gran manera.
Y dije al rey: Para siempre viva el rey. ¿Cómo no estará triste mi rostro, cuando la ciudad, casa de los sepulcros de mis padres, está desierta, y sus puertas consumidas por el fuego? Me dijo el rey: ¿Qué cosa pides? Entonces oré al Dios de los cielos, y dije al rey: Si le place al rey, y tu siervo ha hallado gracia delante de ti, envíame a Judá, a la ciudad de los sepulcros de mis padres, y la reedificaré. Entonces el rey me dijo (y la reina estaba sentada junto a él): ¿Cuánto durará tu viaje, y cuándo volverás? Y agradó al rey enviarme, después que yo le señalé tiempo.
Entre hermanos aunque hayan tenido las mismas condiciones y oportunidades, no siempre todos piensan o actúan de la misma manera, unos pueden ser más listos y dedicados mientras que otros juguetones y distraídos, dando resultados muy desfavorables para algunos de ellos.
Si tu has sabido aprovechar cada oportunidad y además tu comportamiento, actitud, el llevar una vida ordenada y decente han dado como resultado una paz y tranquilidad, esto no significa que vayas a olvidarte del menos afortunado, aunque tengas una posición más favorable no debes ser insensible, olvidándote de tu propia sangre, y no es que vas a solucionarles los problemas pero no esta de mas pode ayudar en lo que este en tus manos y en tu corazón.
Como hermanos espirituales, cuando vemos que algún cristiano falla o se encuentra en problemas, debemos apoyarlo, darle ánimos y hacer un esfuerzo por discipularlo, oriéntale, aconsejándole cristianamente y hacerle ver su actitud errónea, debemos animarlo a que no abandone la iglesia, mucho menos que se aparte de Dios. Para muchos de nosotros es más fácil criticar y seguir con nuestras vidas de una manera insensible, sin darle importancia a lo que suceda en la vida del hermano espiritual.
Dios te bendiga.