LAS CONFUNCIONES POR MIS ACCIONES
Cada persona tiene diferentes habilidades y formas de expresión, pero l
amentablemente solo nos enfocamos en lo que podemos ver, escuchar y sentir, lo que ha hecho que valoremos las acciones de los demás de una manera superficial: forma de vestir, hablar y hasta a veces la forma de caminar. No logramos percibir mas allá de lo que esta al alcance de nuestros cinco sentidos, sin tener la capacidad de ver la calidad y la integridad de una persona; nos confundimos fácilmente ya que no tenemos el don de ver el corazón de las personas, aunque déjame decirte que si podemos llegar a tener ese hermoso don que solamente lo da el Espíritu de Dios.
1 SAMUEL 1:12-18
Mientras ella oraba largamente delante de Jehová, Elí estaba observando la boca de ella. Pero Ana hablaba en su corazón, y solamente se movían sus labios, y su voz no se oía; y Elí la tuvo por ebria. Entonces le dijo Elí: ¿Hasta cuándo estarás ebria? Digiere tu vino.
Y Ana le respondió diciendo: No, señor mío; yo soy una mujer atribulada de espíritu; no he bebido vino ni sidra, sino que he derramado mi alma delante de Jehová. No tengas a tu sierva por una mujer impía; porque por la magnitud de mis congojas y de mi aflicción he hablado hasta ahora.
Elí respondió y dijo: Ve en paz, y el Dios de Israel te otorgue la petición que le has hecho. Y ella dijo: Halle tu sierva gracia delante de tus ojos. Y se fue la mujer por su camino, y comió, y no estuvo más triste.
El ser humano se deja llevar por las apariencias, muchas veces no recapacitamos en nuestro actuar, no sabemos si ofendemos con las palabras al juzgar a las personas, simplemente decimos o denunciamos algo sin siquiera poner atención, mucho menos entender lo que los demás hacen.
Jesucristo sabe perfectamente que hay en el corazón de cada uno de nosotros, no necesitamos hacer ningún tipo de ritual para que los demás nos vean; puesto que la oración es la herramienta que el Señor nos ha dado para poder comunicarnos con El, quizás muchos no entiendan lo que hacemos al orar en la mesa antes de cada comida, ni orar cada noche antes de acostarnos o al levantarnos. La oración es algo muy íntimo entre Dios y nosotros, un momento tan lindo y especial que nadie mas lo va a entender, ya que es el momento en que estamos comunicados directamente con Nuestro Señor, a través del Espíritu Santo, te recuerdo también que la oración no es un ritual religioso, como que fuera una simple llamada telefónica y vas a darle ordenes a Dios, al contario, es la forma en exponemos nuestros pecados, pedimos dirección y sabiduría para actuar en nuestras vidas, es la oración donde pedimos misericordia a Dios.
DIOS TE BENDIGA.