EN LAS BUENAS Y EN LAS MALAS
FILIPENSES 4:10-13
En gran manera me gocé en el Señor de que ya al fin habéis revivido vuestro cuidado de mí; de lo cual también estabais solícitos, pero os faltaba la oportunidad. No lo digo porque tenga escasez, pues he aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación. Sé vivir humildemente, y sé tener abundancia; en todo y por todo estoy enseñado, así para estar saciado como para tener hambre, así para tener abundancia como para padecer necesidad. Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Tu y yo, somos libres, somos mas que vencedores con Cristo, las trivialidades de la vida no van a derrotarnos, es el momento de demostrar la fe cristiana cuando sientes que todos los males se te vienen encima; quizás sea el momento que te pongas en comunicación con El Señor a través de la oración.
Cualquiera que sea tu problema, debes tranquilizarte y acercarte a nuestro Padre, debes confiar en que El tiene el control de tu vida, Dios sabe lo que mas te conviene y porque hace que sucedan las cosas. Obviamente también debes tener claro que por cada una de nuestras acciones existe un efecto, pero eso no significa que Dios se va a olvidar de ti.
Todos nos enfrentamos a momentos difíciles, cuando caes no significa que has fallado, sino que es el momento de demostrar tu confianza en Cristo, es el momento de buscar de Jesucristo y poner total obediencia. No esperes que del cielo te caerá el dinero o la comida, Dios pondrá en tu camino las oportunidades y la provisión que necesitas, pueda ser que no sea lo que tu quieras, pero si lo que necesitas.
No olvides que has puesto tu confianza en Cristo y El no falla nunca, si le buscas siempre lo encontraras, te dará paz, confianza y fortaleza, por eso tu debes entregarte física y espiritualmente tu vida al Señor y vivir esa nueva vida que El tiene para nosotros, no intentes utilizar palabras bonitas o realizar rituales que en realidad no tienen ni sentido, si en realidad tu corazón no esta totalmente dispuesto y humilde ante nuestro Señor Jesucristo.
No te rindas, lleva con dignidad tu cruz, soporta con valentía las pruebas y deja atrás las tentaciones y todos esos malos pensamientos, tú como hijo de Dios ya tienes la victoria, porque todo lo puedes en Cristo que te fortalece, porque nuestro Padre nunca nos abandona.
DIOS TE BENDIGA