ME APARTO DESDE EL VIENTRE
La mayoría de la gente tiene la mala costumbre de juzgar o de valorar a alguien por lo que hizo en el pasado, por como viste o simplemente por la profesión que esta tenga; no tenemos esa virtud de ver mas allá de la apariencia de las personas, siendo esta actitud superficial con la que causamos daño y no permitimos que esta persona pueda desarrollarse a plenitud y tener una nueva oportunidad, oportunidad que Cristo mismo nos ha dado a todos y para servirle aquí en la tierra. Y no significa que esta nueva persona en la que hemos sido transformados será perfecta, la diferencia será que ahora se mueve a la voluntad de Cristo y no a la suya.
GALATAS 1-11-17
Mas os hago saber, hermanos, que el evangelio anunciado por mí, no es según hombre; pues yo ni lo recibí ni lo aprendí de hombre alguno, sino por revelación de Jesucristo.
Porque ya habéis oído acerca de mi conducta en otro tiempo en el judaísmo, que perseguía sobremanera a la iglesia de Dios, y la asolaba; y en el judaísmo aventajaba a muchos de mis contemporáneos en mi nación, siendo mucho más celoso de las tradiciones de mis padres.
Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia, revelar a su Hijo en mí, para que yo le predicase entre los gentiles, no consulté en seguida con carne y sangre, ni subí a Jerusalén a los que eran apóstoles antes que yo; sino que fui a Arabia, y volví de nuevo a Damasco.
Cada uno de nosotros debemos apoyarnos y tener claro que cuando recibimos el llamado de Dios, no es que en ese momento al Señor se le ocurrió utilizarte, sino que ya eres parte de Su plan, inclusive antes que nacieras y estuvieras en el vientre de tu madre, quizás ni te has dado cuenta y el Señor ya te esta utilizando, quizás no de la forma que esperabas.
No esperes que te llegue una carta o correo electrónico para que sirvas en el ejercito de Cristo; lo único que debes hacer, es estar atento y disponible de todo corazón; para Dios no hay trabajos ni tareas pequeños, debemos sentirnos orgullosos simplemente con ser parte de Su perfecto plan, para llevar su Santa Palabra a todas las personas, a lo mejor no vas a llenar estadios o tener tu propia iglesia para decir que le estas sirviendo a Dios, El no espera cantidad, sino calidad de servicio; El Señor no espera entregues todos tus bienes, solamente de forma sincera, el corazón.
Tu no necesitas que una persona te diga que hacer, es por medio del Espíritu Santo, el cual te dicte que hacer y como hacerlo, puedes predicar en tu casa, en tu colonia, tu colegio o tu trabajo; no es necesario horas y horas, con unos cuantos minutos todos los días hablando de la Biblia con alguien, dando consuelo, apoyo y ayuda a alguien en el nombre de Jesús.
Dios le bendiga.