ESTEMOS PREPARADOS
Las personas estamos acostumbradas, y me voy a referir específicamente a la cultura latinoamericana, que normalmente dejamos todo para última hora, nunca tenemos la cultura de planificar y de prevenir, por eso es que cuando vienen los momentos difíciles, todo se nos complica porque no estamos preparados, no hemos tenido la visión de anticiparnos ante tales circunstancias y vamos viviendo únicamente el día a día, esto no significa que vamos a pasar estresados pensando de manera negativa que nos va a pasar algo malo, simplemente digo que las cosas se deben planificar para corto, mediano y largo plazo según sea la naturaleza de las circunstancias.
HECHOS 2:16-21 Más esto es lo dicho por el profeta Joel: Y en los postreros días, dice Dios, derramaré de mi Espíritu sobre toda carne, Y vuestros hijos y vuestras hijas profetizarán; vuestros jóvenes verán visiones, Y vuestros ancianos soñarán sueños; y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.
Y daré prodigios arriba en el cielo, y señales abajo en la tierra, sangre y fuego y vapor de humo; el sol se convertirá en tinieblas, y la luna en sangre, antes que venga el día del Señor, grande y manifiesto; y todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo.
Las señales que
Dios nos manda, no son para meternos miedo, sino para que reflexionemos, lo aceptemos como nuestro Salvador y dejemos que more en nuestros corazones, alabarle y tener una intimidad con El todos los días, a toda hora, en cualquier lugar y circunstancia.
Si logramos mantener a Cristo en nuestra vida, si confiamos en El y tenemos la convicción que nuestra vida esta en Sus manos, entonces cuando vienen esas pruebas duras o esos momentos difíciles, los enfrentamos con mucha valor, con tanta calma, y no es que nos volvamos de corazón de hielo o sinvergüenzas, sino que estamos preparados para soportar todo dolor, pues es el Señor quien lucha por nosotros y nos da refugio y fortaleza.
Pueda ser que pierdas un ser querido, caigas en banca rota o tu salud se quebrante, pero si estas de la mano de Dios siempre tendrás el espíritu en alto y tu fe se vera reflejada en la actitud hacia los demás y para con Dios; y nada en este mundo podrá doblegarte ni intimidarte, porque es la actitud de un buen cristiano, para eso nos preparamos, para ser verdaderos hijos de Dios y no temer a los problemas, sino enfrentarlos con mucha fe y coraje de la mano de Jesucristo.
Dios te bendiga.